jueves, 22 de enero de 2015

Capítulo 33

Narra Paula.

El día paso lento después de la charla que tuve con Pedro, no nos volvimos a hablar ni tampoco lo vi hablar con Lucía, tenía un gran dolor de cabeza por lo que apenas llegue a casa dormí, y me desperté a las cuatro pm, con la casa sola, suspire y me sente sobre el sillón ya que el aburrimiento me superaba. Agarre mi celular y leí que las chicas se juntaban en lo Sol.

"Yo voy, esperenme"

"Dale Pochaaaaaa" -Camila.

"Ludmi pasame a buscar"

"Ya estoy acá, tarde" -mensaje de mi mejor amiga, y yo solo bufé pesado.

"Pocha pasa por la estación compra algo para comer y puchos para mi 🙏" Sol, y no tuve otra opción que aceptar ir sola hacia lo de mi amiga. Estuve diez minutos arreglandome porque mi cara de dormida me superaba. Le deje una nota a mamá diciendo que iba a lo de Sol y volvia, agarre las llaves y me fui, eran las cuatro y media pasadas, y tenía pensado llegar a las cinco, pase a comprar lo que me pidieron por el super a la vuelta de casa, un escalofrío recorrio mi cuerpo cuando vi el auto de Pedro y a él, estacionado, estaba con lentes de sol, rogaba que no esté esperando a Lucía y por miedo a meter la pata decidí ignorarlo y entrar al lugar, aunque creo que no me había visto. Suspire cuando ya estaba adentro y fui directo a las góndolas a comprar lo que necesitaba. Después de unos minutos de elegir el paquete de galletitas estaba frente al estante de cigarrillos, odiaba hacer esto y lo peor era que no sabía cual era la marca que quería. Mi nervioso creció cuando vi a Naomi al lado mío agarrando dos cajitas de "malboro", que yo sin disimulo la mire e intercambiemos miradas, y que me transforme de golpe en la persona mas impulsiva del mundo.

—¿Venis con Pedro? -hablé despreocupada mientras seguía viendo ese estante tratando de pensar cual eran los que fumaba mis amiga.
—Si -me miraba de reojo. —¿Fumas?
—No -largue una pequeña carcajada. —Sol me mandó a comprarle uno paquete pero ni idea cuales son los que ella elige -hice una mueca.
—Tengo un poco de memoria y a ella le gustan estos -agarró una cajita de 'parliament', yo le sonreí.
—Gracias, me salvaste -hice una pausa. —En serio -ella pareció sonreír falsamente. Estaba por irse pero hablé. —Nao... -hice una pausa. —Me alegra que te hayas arreglado con Pedro, él me había contado que se pelearon y en serio te extrañaba -tragué saliva y suspire, él me había dicho decidido que no tenía que hablarme a ella sobre esto. —Me pidió que no te diga nada pero bueno, me va matar -reí.
—Hoy recién volvimos a hablar, me contó lo que paso con vos -me miro haciendo una mueca.
—Nao... Yo -ella me interrumpió.
—No hace explicarme nada, no soy Pedro -una mueca graciosa salto en su cara. —Yo ya le dije a él lo que pienso pero en su decisión y la verdad es que yo lo único que quiero es que no la pase mal -me miraba tan fijamente a los ojos como pocas personas lo hacían. —No me importa lo que sientan las demás sino el porque no me gustaría verlo de nuevo mal -un escalofrío recorrio mi espalda. —Tampoco quiero que ande ahi sin saber que hacer pero que se yo, ustedes sabrán -habló en esta ultima parte despreocupada y escogió los hombros.
—Sos muy correcta, como siempre. Y yo tampoco quiero que el la pase mal, ya le dije para tomar distancia y me dijo que podíamos hablar como conocidos -hice comillas para ésta ultima palabra y ella fruncio el seño.
—Bueno, siempre fue bipolar igual -dijo mordiendo su labio inferior.
—Si -largue una pequeña carcajada que fue seguida por un silencio. —Nao, me gustaría que hablemos sobre lo que paso... -y sentirme interrumpida al ver la imagen de Pedro entrando al super buscando con la mirada a Nao, y después de unos segundos de verla dirigirse hacia nosotras.
—¡Pau, hola! -normal, indiferente, no le movilizada un pelo verme, yo paranoica. Se acercó a mi y dejó un beso en mi mejilla, se sentía tan raro eso después de haberlo besado hace un tiempo. —¿Que hacian?
—Nada, coincidimos comprando cigarrillos -hablo normal ella y él me miro raro.
 —Son para Sol tarado -le sonreí.
—¿Volvio a fumar? -habló curioso.
—Si, hace un par de semanas. Yo ya me rendí en que lo deje, no aguantó ni un mes, si no lo deja ella no la podemos obligar -ellos asintieron haciendo una mueca, iguales, decidí hablar rápido antes de que ese silencio sea eterno e incomodo. —Bueno, me voy. Las chicas me están esperando hace rato -sonreí y me acerque a los dos dejando un suave beso en la mejilla de cada uno para después alejarme y ver a Pedro mirandome y Nao haciendo una sonrisa forzada. Suspire.

Narra Pedro.

Me había parecido rarisimo verlas hablando de nuevo, bueno, un poco más que raro. Nao estaba enojada con Paula y desde que pasó eso hace un poco menos de un año nunca había vuelto a verla, o algo parecido ademas de que fue la única de las chicas que no la "perdono". Después de haber pagado lo que compramos, salimos y mientras caminabamos le hable.

—¿Que onda con Pau? -me miro de reojo. —¿Que hablaron?
—Nada, no sabía que cigarrillos eran los que fumaba Sol y le dije la marca porque todavía me acuerdo -trato de sonar indiferente pero la conocía.
—Raro -la mire.
—¿Por?
—Que sé yo, es raro -y no recibí respuestas porque justo llegamos al auto, ella subió al asiento de acompañante y yo di la vuelta para subir en el lugar de conductor. Encendí el auto y me dispuse a volver a hablar sobre el tema, ya que siempre era " Paula y yo" y ella nunca quiso hablarme de que iba pasar son su amistad con Paula.
—Pensé que la odiabas -ella me miro de golpe aunque yo estaba con la vista puesta en el camino.
—No la odio -aparto sus ojos de mi. —Ni estoy enojada, solo es que no me interesa tener relación con ella.
—¿Cuando la vas a perdonar?
—Yo no la tengo que perdonar de nada -suspiro y se recosto en el respaldo.
—Pero yo pude volver a hablar con ella y vos estas negada, parece que te afecto mas que a mi lo que hizo en Chile -y sentí sus ojos clavarse en los míos y ver de reojo como bajó la cabeza, miró hacia afuera de la ventana y así quedó un rato largo. Sabía que mi comentario le había molestado, o no, creo que la palabra no era que le había molestado, sino fue la sinceridad con que se lo dije. Pude verla abrir el paquete de cigarrillos y prederlo, fumando ya el tercero de la tarde. Ella fumaba mucho más que yo en este ultimo tiempo, su mamá siempre quiso ayudarla a dejar este vicio pero fracaso varias veces. Tenía miedo de que le agarre algún tipo de enfermedad y aunque ella repita que eso no le importaba porque sabía la consecuencia de sus actos, yo me daba cuenta el miedo que le daba eso. Los dos habíamos empezado a fumar a la misma edad, éramos chicos y fue hace casi tres años, cuando teníamos quince, un grupo de chicos mas grandes que nosotros nos invitaron, no nos negamos y acá estamos. A diferencia de ella, yo admitía que le tenia miedo al qué podía pasar, pero era conciente de que seguir fumando empeoraba todo, igualmente aunque trate no podía dejarlo, era un vicio más.
Ya habían pasado mas de diez minutos de silencio y me distrajo escuchar el sonido su celular.

—Me tengo que ir a casa -seguia sin mirarme.
—Te llevo -yo tampoco remaba la situación, bueno en general no remaba nunca las situaciones. La escuche bufar y volver a la posicion de unos minutos atras. En menos de lo que pensaba estabamos al frente de su casa.
—Gracias por traerme -hablo cortante y ahora no tenía otra que pilotear el momento, porque ella no era de enojarse o hasta hace un par de semanas.
—Dale, no te enojes Naomi -dije antes de que se baje del auto.
 —Ya fue, hablamos mañana. Tengo que bajar -habló como bajito, sin ánimos.
—¿Son otras vez las inseguridades de las que una vez me hablaste? Dale che, la amistad que tengo con vos no se compara con ninguna mina. Si sos de las mujeres mas fieles que tengo, capaz no soy como vos re celoso porque lo demuestro recién cuando algún pibe se manda alguna cagada con vos pero eso no tiene nada que ver, perdón perdón perdón perdón perdón -aunque no sabia bien porqué era el perdón se lo dije porque sabia que lo que dije no le había gustado.
—No pasa nada ¿Si? Nos vemos, te quiero -dejo un beso en mi mejilla y se fue. Y sí pasaba porque aunque le haya dicho todo eso algo había por lo que le mande un mensaje.

"Perdón por el comentario de hoy, no sé con que intensión lo tomaste pero no era así. Amo que seas celosa y siempre estés ahi a pesar de todas las que cosas que pasaron, y otra vez perdón si te molesto aunque no te molesto, porque vi tus ojitos tristes, no era enojo. Me siento un boludo jajaja. Te amo Naomi." -deje el celular en mi bolsillo, prendi el auto y fui directo hacia casa.

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