viernes, 30 de enero de 2015

Capítulo 36

Trate de causar el menor ruido posible cuando entre así volvia a dormir, así que salí con la mía y ella volvió a dormir abrazada a la almohada celeste clara de mi cama. Deje el plato se pizza al costado de la televisión, donde había una pequeña mesa, al igual que la coca cola. Me sente en la cama, donde estaba Pau, al frente del televisor viendo un partido que ni yo sabía de que era pero me colgue mirandolo mientras comía. Habré estado media hora así por lo que cuando terminó el primer tiempo decidí comer y cambiar de canal, me encontré con uno de música con un tema que decidí escuchar ya que me gustaba, e identificaba a la vez que ubicaba una almohada para comer acostado al costado de ella, que parecía no inmutarse por mis movimientos.

Babasonicos - Nosotros 

Empeza por aceptar tu maldad 
Un poco de autocrítica no te vendría mal 
Me agarraste desatento
es que anduve por ahí, desprolijo porque si, 
En el arte de fingir me ganás, 
Aunque yo me esmero mucho. 
Si te presto mi confianza abusás, 
Me devolviste el corazón pertrechado. 

Algo pasa entre nosotros dos 
Y no quiero entusiasmarme con palabras 
Ya no hago más que especular,
Mejor seria demostrártelo. 

Se que a veces me comporto fatal 
No prestes atención a esos detalles 
Fue la suma de factores, 
El efecto dominó dado entre vos y yo, 
si me acerco te ponés a temblar. 
Eso me confunde mucho 

Algo pasa entre nosotros dos 
Y no quiero entusiasmarme con palabras, 
Ya no hago más que especular, 
Mejor sería demostrártelo.

Y yo desde el principio al final cante la canción, pensando que cada partecita mi relación, o lo que sea, con Pau. Suspire apoyando mi cabeza por completo en la almohada mirando hacia arriba.

—Que linda canción... -escuché la voz de ella adormilada, al lado de mío con sus ojos achinados y una pequeña sonrisa en sus labios.
—Perdon, pensé que dormias -deje el vaso de coca en la mesa de luz, para al segundo mirarla.
—No, bah, un poquito desde que me despertaste.
—Bueno, te dejo dormir mejor -me senté en la cama para ya bajar al piso donde iba dormir pero ella agarro uno de mis brazos tirandolo hacia ella.
—No, quedate un ratito. Ademas ahora me tengo ir -su voz suave por acabarse de despertar era demasiado tierna, yo solo la mire.
—Le dije a Ale que te quedabas acá, mañana bien temprano te acompaño a tu casa para cambiarte y bañarte por la escuela, o te bañas acá y buscamos la ropa. Como quieras -ella me miró extrañada.
—¿En serio le dijiste que me quedaba? -yo asenti indiferente. —¿Donde te voy a dormir?
—Aca, en la cama -ella alzo una ceja. —¿Que?
—¿Y vos?
—Yo ahí abajo -señale hacia el piso.
—¡No Pedro! Yo voy abajo, es tu cama, tu casa.
—Por mas razón, dale Pau. Quedate ahí.
—Ay nene -ella me miró resignada mordiendo su labio inferior. Yo sonreí. —¿Que mirabas? -yo me pare mientras juntaba las cosas que comi.
—Un partido, recién el tema de música ¿Queres comer? Toma -le alcance el plato con unas pizzas y ella agarro una. Me acoste en mi "cama" y ella me habló.
—No te duermas ¡dale Pedro!
—Pero me aburro ¿Que vamos hacer?
—Hablemos -yo estaba acostado, por ende no nos mirabamos.
—¿De?
—Pregunta y respuesta, puede ser más que si o no -la escuchaba hablar divertida.
—¡Que humor!
—Empeza, dale.
—No, no. Vos empeza, así veo como te hago la contra -rei.
—¿Estuviste con otras minas aparte que con Lucía?
—Si, un par pero nada importante, esas que ves una noche y nunca mas -trate de sonar comodo. —¿Y vos?
—Uno solo y fue de boliche, nunca más lo vi ¿Cuanto tardaste en estar con una?
—Y ponele que en... -pense. —Fines de septiembre o medianos, no sé bien porque en agosto estuve ocupado por toda la mudanza y eso, entonces no tenía tiempo -ella largo una carcajada.
—¡Que tarado!
—Dejame. Preguntame algo vos, yo no tengo imaginación.
—¿Nunca nada con Nao en todo este tiempo? Digo, como estuviste solo y bueno, capaz pasó algo además vivieron juntos.
—¿Toda la vida vas a tener esa curiosidad? Nunca estuve con ella y no sé si estaría -dije y al segundo bostece. —En serio te digo.
—Te creo.


******


—¡Dale Pau! Despertate -le tire un almohadón. —Son como las nueve y tu mamá te dejó faltar. Está lloviendo y nos hice de desayuno chocolatada caliente ¡Dale! -dije alargando a e. Ella ni siquiera se movía por lo que me tire sobre ella para que se despierte. —Despertate o cosquillas -y que ella trate de apartarme con sus poquitas fuerzas de arriba suyo. Yo estaba escondido en su cuello y solo me tire a un costado de ella, y la vi sentarse mientras refregaba sus ojos, y a los segundos se hacia un rodete.
—¿A donde vas? -yo la mire extrañado.
—¿Por?
—Estas vestido raro.
—¡Ah! Iba ir al medio dia a una ciudad que queda a unos kilometros de acá con papá pero no sé, capaz no vaya y me quedé en casa.
—¡No lo vas a dejar plantado a Horacio!
—Tampoco es el fin del mundo que no vaya aunque es por un laburo de él, y si voy me paga pero no se, ni tira ir -rei.
—Dale, anda -ella me miró. —Seguro ya se lo prometiste.
—Bueno bueno -me sente. —Pero voy porque quiero -y después de que ella se haya higienizado estemos abajo preparando el desayuno yo y ella, de nuevo solos, porque todos dormían.

—¡Dale Pedro! No te comas todo el dulce de leche a cucharadas -ella y histeria por nada me divertian.
—Mi mamá me lo compra para mi y yo lo como quiero -mientras iba por la décima cucharada.
—Pero le quiero poner a mi tostada -y que yo ignore por completo su comentario y siga comiendo el poco dulce que quedaba en el pote. —Sos un tarado -sonreí al verla darse vuelta para terminar de batir su café empacada por como la molestaba. Yo solo tire el pote sin nada para después abrir la heladera y sacar uno sin abrir.
—Amo molestar -le hable dejando el dulce de leche en la mesada mientras yo me apoyaba sobre este mirandola. Ella mordió su labio inferior.
—No jodas Pedro, me pusiste de mal humor -sonreir, caminar dos pasos y volver para abrazarla por detrás dejando mi cabeza sobre su hombro. Que ella se de vuelta y una de sorpresa nuestros labios, con necesidad, acariciando con sus manos mi nuca y que yo siga ese beso porque en este momento no quería ni tenía ganas de pensar en las consecuencias.
—Tu boca tiene sabor a dulce de leche -escuchar sus palabras, sonreír y darle un beso corto.
—Sigamos desayunando mejor -sin dejar de sonreír.

Habíamos llegado a su casa porque eran ya las 10 am, y ella me había dicho que no se podía seguir quedando en mi casa porque yo iba viajar y bla bla bla.
—¿En serio no queres volver? El viaje no es la gran cosa, en serio Pau -ella nego.
—No Pedro ya te dije, no pasa nada ¿Cuando volves?
—Paso la noche allá en la casa de uno de mis tíos, y creo que volvemos mañana de tarde -ella se sorprendió, o eso crei yo.
—Ahh -hizo una pausa. —Bueno, me bajo ya ademas tengo que hacer mil cosas hoy -me acerque para darle un beso en la mejilla pero ella volvió a depositar un beso en mis labios corto, verla bajar la mirada y un poco sonrojada, me dio demasiada ternura. —Perdón...
—No pasa nada, nos vemos mañana o cuando podamos -ella solo asintió y bajó del auto.

cap lindo como alguien demasiado importante en mi como milagros te amo river fav☺♥ comenten☺

4 comentarios:

  1. Amo esta novela! Y segui con capitulos como estos! Porfissss!

    ResponderBorrar
  2. Me encantó el cap!!! Q sigan más cmo estos! Ya nos hiciste sufrir demasiado cn los primeros :'( jajaj, espero el prox cap bsoo @GraciasxTodoPYP

    ResponderBorrar