Narra Paula.
Eran las 17.00 hrs y yo estaba dando vueltas en el comedor de mi casa, pesando en no sé qué porque volvía a ir a esa casa donde pasaron tantas cosas. Iba ser distinto a cuando fui con mis papás ya que íbamos a estar solos, él y yo, como los viejos tiempos. Estaba vestida de jeans, remera suelta y zapatillas con la mochila, casual pero en realidad había estado tres horas decidiendo cada cosa. Empecé a caminar hacia su casa que quedaba a solo una cuadra de la mía y en menos de lo que pensé ya estaba al frente de la puerta. Respire una, dos, tres, cuatro, cinco veces, cerre los ojos, mordí mi labio inferior y golpee la puerta. Después de unos segundos escuche un "—Ya va" para que al ratito se abra la puerta con Pedro de jean y remera, con el pelo mojado y una toalla en su mano izquierda, y una gran sonrisa divertida.
—¡Hola Pau! Perdona pero recién salía de bañarme -rió y yo también lo hice. —Pasa, veni -y que yo entre pero sin antes darle un beso en la mejilla, para sentir esa electricidad en mi espalda.
—¿Llegue temprano?
—¡No! Yo me bañe tarde -dijo mientras se sacaba el pelo con la toalla para después mirarme. —¿Vamos a mi pieza? Ahi tengo el escritorio.
—Si, si. Dale -sentí un revuelo en mi estomago porque entre esas cuatro paredes teníamos una historia. Subimos la escalera y entre, estaba impecable, nada desordenado y eso era rarísimo.
—Si, ya sé que pensas -yo lo mire divertida. —Mamá me obligo a ordenar todo porque venias -largue una carcajada.
—La amo a Anita -dije mientras me sacaba la mochila de uno de mis hombros.
—Dejala ahí en la cama, yo me voy a dejar la toalla y traigo las cosas. Ah para, traigo mate ¿Si? Y unas galletitas dulces que compró mamá -me miro sin dejar de sonreír ni un segundo.
—Dale Pepe -le devolví la sonrisa y él desapareció de la pieza. Largue un suspiro y me sente en la silla del escritorio, donde solo había un velador con un cenicero. En la mesa de luz no podían faltar las dos cajitas de cigarrillos que tanto las odiaba. Saque carpeta, cartuchera y libro y me dispuse a concentrarme en lo que era estudio pero me fue inútil porque al segundo apareció Pedro con toda las cosas en sus manos rogandome ayuda antes de tirar todo.
—Bueno, te agradezco por la ayuda eh -habló mientras comida dos o tres galletitas a la vez.
—Yo te voy agradecer si nos concentramos en inglés porque quiero terminar esto ya.
—Que mala onda -dijo riendo, yo mordi mi labio inferior en señal de ironía. Y así estuvimos una hora, hablando de cosas de la escuela, con pequeños periodos de risas donde Pedro me desconocentraba a propósito y en otros momentos, viendolo de reojo y que en otros momentos él lo haga conmigo.
***
No quería irme ya, sin darme cuenta estábamos llegando a la vereda de su casa después de haber terminado todo el trabajo practico, y ver como él salía junto a mi de ella.
—¿Que haces? -pregunté curiosa.
—Te voy acompañar -rió mientras metia sus manos en los bolsillos de su jean. Yo le sonreí
—Parece que estamos dos años atrás cuando me acompañabas a casa porque yo no quería irme sola -le hable mientras agachaba la mirada.
—Lindos tiempos -dijo despues de un tiempo mirando hacia el frente. —Aunque antes de dejarte en tu casa íbamos al parque de allá -señaló hacia uno de los costados.
—Horas de mi vida ahí -el solo asintió. —Podriamos ir ¿No? -le pregunté como si fuera una salida a futuro. Y el no me contestó, me sentí una estúpida pero cuando estábamos a tres casas de mía paro el paso.
—Vayamos -dijo mirandome suplicante.
—¿A donde?
—Al parque, si queres -hizo una pausa. —Todavía es temprano -mientras miraba el reloj de su celular y sentí como todo se me daba vueltas dentro mío.
—Obvio que vamos -y sonreírle a mas no poder porque no podía ocultar mi felicidad y que él ría como dandose cuenta de la ilusion en mis ojos. El lugar quedaba a cinco cuadras de acá. Era hermoso, había juegos y un pequeño lago, que nadie sabe como nació pero que nosotros pasamos nuestras vida ahí, llegamos y Pedro no paraba de hacerme reír, me hacia sentir como si estuvieramos años atras, volviendo a ser felices. Y yo en ese momento solamente decidí no pensar en las consecuencias.
—¡Para de reirte! -y que me ría peor. —No podes tentarte así -y que poco a poco mi respiracion se vaya tranquilizando.
—¡Vos tenes la culpa! -hable entre pequeñas carcajadas. Rodeo sus ojos en señal de ironía y habló.
—Veni, vayamos al frente del lago -dijo extendiendome su mano, mirarlo y decidir no preguntar nada, solo dejarse llevar. Estuvimos así largos minutos, con nuestros hombros a pequeños centímetros. Él viendo el agua y yo viendolo a él, viendo su tranquilidad y el don de tranquilizar a toda persona que se le acerque y sonreirle a eso, pero que él se de cuenta.
—¿Que pasa? -me miró sonriendome chiquito.
—Nada -y que esta vez sea él quien me mire fijo. —Me transmitís mucha paz -hablé mirando hacia la nada o hacia el frente, mientras mi pelo volaba gracias al suave viento que había.
—A mi me haces muy bien -sentir como una fuerte electricidad pasaba por mi espalda por sus palabras. Mirarlo de manera profunda a sus ojos y después de unos largos segundos bajar la mirada. Conectarnos de manera especial porque era una mirada diferente a todas las anteriores, una mirada que decía todo sin decir nada y que mis ojos se humedezcan un poco pero me negaba a arruinar la situación por mis lagrimas. Pude ver como él daba vuelta por completo su cuerpo hacia mi, para quedar frente a frente y profundizar las miradas, y que sea una conexión perfecta. Sentir un cosquilleo en mi panza cuando su mano apreto con mas fuerza la mía, entrelazando mis dedos con los suyos con necedidad de que nunca se separen y ver como nos dejabamos llevar, él se dejaba llevar. Lentamente se acerco a mi y yo me acerque a él, siendo conciente los dos y que nuestros ojos no dejen de mirarse nunca. Sentir como sus manos calidas subían y se apoyaban en mis mejillas dejando mis manos, y que formen pequeñas caricias y me sonría chiquito, dejandome tranquila, haciendome saber que él también necesitaba lo mismo que yo y cortar los centímetros que lo separan de mis labios lentamente pero que a pesar de eso, sea yo quien empiece ese beso, porque lo necesitaba. Ese beso que demostraba todo, cuanto nos extrañabamos y amabamos. Sentir sus labios chocar los mios con necesidad y que sea una combinación perfecta, porque todo estaba intacto. Me besaba con necesidad, como si fuera el último beso de nuestras vidas y que deje entrar mi lengua a su cavidad y el beso se transforme en algo más pasional porque así eramos nosotros. Disfrutar sus labios tan dulces y perfectos, que estaban hechos para mi. Sus manos bajaron a mi cintura uniendome mas a su cuerpo y las mias rotaban entre su pelo y su nuca. Disfrutaba ese momento único, disfrutaba sus labios y lo disfrutaba a él porque él era quien me hacia la mujer mas feliz del mundo. Y volver a sentir sus manos en mi mejilla, y separarnos por necesidad de aire, finalizando el beso algo lento para después encontrarme con su sonrisa y que unos segundos mas tarde, sea él quien una nuestros labios de nuevo. Haciendome saber que siempre algo de amor queda.
LLEGÓ!!!! 💏💏💏💏💏
Uff creo q ahora puedo respirar tranquila!!! Jajajaja q capítulo!!!!!!!! Hermoso!!me encantan!!!!gracias x este cap, lo r necesitaba, Espero ansiosa el prox, bsoo @GraciasxTodoPYP
ResponderBorrarAl fin candelaria. Al finnnnnn locoooooooooooooooo ♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡
ResponderBorrarAl finnnn! Me encanto el capitulo!!
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