Narra Pedro.
Sentir que no quería perder a Lucía, sentir miedo, sentir que si la pierdo me voy arrepentir, sentir que tampoco quiero lastimar a Paula, y sentir mil cosas más. No quería dejar de hablarme con ella porque me hacía bien pero creo que podíamos intentar hablar como personas normales, sin terminar hablando del pasado, yo por mi cuenta y ella por la suya, aunque no es lo que quiera porque me costaba admitir lo que sentía, porque soy un cabeza dura que no le gusta repetir errores del pasado y que prefería seguir apostando por alguien que pensaba que podía querer.
Sentado en mi cama con el celular en la mano, quería hablar con Nao, la necesitaba tanto a pesar de que ella siga igual, o más, enojada que antes ya que hoy ni siquiera me saludó cuando estaba hablando con Nacho. Decidí llamarla y arreglar las cosas, por los dos.
Tres veces escuché el "pip" y ya estaba resignado a que no me iba atender pero cuando estaba por cortar habló.
—¿Hola? -eran las tres de la tarde, exactamente la hora en que ella duerme la siesta. Su voz se escuchó rara, como recién despierta, le sonreí al teléfono.
—¿Dormias? -se escuchó del otro lado de la línea un par de ruidos y un suspiro.
—Algo así -hubo un pequeño silencio. —¿Que pasó?
—Te extrañaba -la escucho largar una carcajada chiquita del otro lado.
—Yo también pero no tanto porque me hablas cuando te peleas con las otras, malísimo -la escuche hablar divertida.
—Mentira, no te hable porque pensé que me odiabas.
—¡Que tarado! Esperame un toque.
—¿Que pasa? -no tuve respuestas por un par de minutos.
—Volvi. Estás en alta voz, ojo -reí.
—Veni a casa para hablar, dale -habiamos estado como una semana peleados, sin hablarnos y para nosotros que estuvimos juntos desde los cinco años era demasiado.
—Voy, corta -y si así era nuestra relación, la extraña muchísimo.
—Dale -hable alargado la "e" para después cortar.
Al minuto estar yendo hacia el comedor para preparar lo que me pidió, sin antes poner musica para mi solo, ya que estaba solo en casa.
Alrededor de diez minutos más tarde escuché sonar el timbre, y fui hacia la puerta cantando "Vas a bailar" de Ciro, encontrarme con la sonrisa de una de las personas más fieles que tengo en mi vida. Le sonreí y la abrace con todas las fuerzas.
—Te extrañaba eh -la deje pasar pero seguía abrazado a ella a través de sus hombros, ella rodeo sus ojos.
—Yo también pero tu canto para nada -y así empezamos una tarde como hace mucho no teníamos, era impresionante como nos complementabamos y podíamos estar horas hablando sin aburrirnos, contando anécdotas y seguir riendonos.
Habían pasado dos horas desde que llegó y estábamos en el patio de casa, abajo de uno de los arboles cada uno con una botella de cerveza, y un pucho en la mano, cual película hablando de la vida. De repente reino un silencio eterno, que no nos molestaba porque disfrutabamos de eso y con ella nada era incómodo.
—¿Que onda con Lucia? -la mire pausado, le di una pitada al cigarrillo y a los segundos largue todo el humo. —Hoy hable con ella, bueno, nada raro pero tenía una cara la mina -ella no la quería porque después de Paula no quiso a ninguna chica que se me acercó.
—Lo que pasó es que... Yo el lunes a la tarde fui al parque con Pau, a ese que iba siempre -ella asintió. —Y estuvimos -ella frunció el seño y me miró sin entender y le dio una pitada al cigarrillo sin despegar la mirada de mi. —Era obvio que algo iba pasar, pero me olvide por completo que las amigas quedan a la vuelta de ahí o que se yo.
—¡Sos un tarado Pedro! -ella mordió su labio y con una de sus manos se agarro la frente. —Eso te pasa por boludo ¿Sabes no?
—Callate Naomi -ella sonrió y dejo que le siga contando. —Obvio que las amigas le contaron, esta re enojada ni me mira. La extraño también -me recoste sobre el tronco del árbol.
—No son novios, que se deje de joder -la mire divertido. —Ojala se peleen para siempre porque eras tan capaz de ponerte de novio.
—Le iba a pedir en estos días, si volvemos va ser de novios oficiales -la mire a los ojos, ella rodeo los ojos y sacó un nuevo cigarillo de la caja.
—Sos un tarado para ponerte de novio cuando ni vos sabes lo que sentís -apoyó el cigarrillo sobre sus labios mientras lo prendia. —¿Y la otra? -la mire sin entender.
—¿Paula? -ella asintió. —Ayer hablamos, me dijo que si quería tomabamos distancia y le dije que no -me acaricie la nuca.
—Yo que las minas te mataría ¡Sos un bipolar nene! -negó con la cabeza. —¿A quien queres? Dale decime, conmigo no te hagas el tarado.
—¿Sincero? -ella me miró a los ojos mientras el viento hacia que su pelo se mueva. —Creo que a Pau pero no quiero estar con ella, bueno si pero no voy a dejar a Lu, quiero intentar algo con ella y ver ahí que onda, si no sirve ya fue pero no sé, después veo a Pau y termina todo como siempre -ella dejó de mirarme y su vista de desvió al frente.
—No estés con ninguna si no sabes que queres, no juegues a elegir con quien estas mejor -se pauso. —Esperas un tiempo y te decidis, si no con alguna va terminar mal. Hace lo que quieras igual.
—¿Vos decis? Te juro que tengo unas ganas de volver a Capital -lugar donde estuve con ella mitad el año pasado y tambien donde termine el colegio.
—Ahi si estabas tranquilo, sin minas -le sonreí.
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ayy este pp,que se confunde y me confunde a mi.muy lindo rociibell23
ResponderBorrarel consejo de la amiga de que no este con ninguna por un tiempo lo tendria que tomar y despues decidir
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