Narra Paula.
Siete am, día nublado y de escuela. No estaba ni mal ni bien, suspire y fui al baño para higienizarme. Baje, desayune y fui directo al colegio. Hoy solo estaba Ludmila, porque Cami y Sol faltaron no sé porqué, vi en el pasillo a Pedro serio, distante, un poco aislado con su grupo de amigos, y cuando estaba entrando al aula vi pasar a Lucía por al frente de él sin saludarlo, ella también estaba seria, moví la cabeza para dejar de pensar en ellos -él-. Me senté en mi silla y después de unos minutos empezaron las clases, en la primera hora me fue inevitable no ver a Pedro, estaba sentado con Nacho ya que parece que seguía peleado con Nao, super perdido, miraba un punto fijo pensando aunque su cara era de preocupación. Tenía que admitir que me preocupaba.
Para el recreo ni siquiera salió, y para ese momento ya no podía pensar en otra cosa que no sea en él, aunque me negaba a ir y hablarle. Estábamos en plena clase de psicología y me decidí a escribirle un mensaje.
"Estás bien?" -iba ser algo rápido, según la respuesta se me iba sacar la duda aunque era evidente, que bien no estaba y mi pregunta era demasiado obvia. Lo mire de reojo para ver que reacción tenía, vi que prendió su celular y lo volvió a bloquear con la misma cara de hace unos minutos, seguí mirandolo y él se paró, habló con la profesora y salió del aula. Pensé que capaz me iba contestar pero nada, pasaron cinco minutos, diez y más pero nada. Como cual ansiosa que soy, le pregunté a la profesora si podía ir al baño para ver si me lo encontraba en el camino, salí lo más rápido posible mirando hacia todos lados y me lo encontré en uno de los pasillos que dan al baño de varones, sentado con la cabeza apoyada en la pared con los ojos observando hacia la nada misma. Camine lentamente hacia ese lugar y me senté al lado suyo y sentí como él se sorprendia a verme, yo por mi parte sonreírle chiquito.
—¿Qué te pasa? -hablé después de unos cuantos minutos de silencio. Tardó en contestar y eso me puso nerviosa.
—Lu se enteró -su voz estaba rara, como toda la situación. —De que estuvimos en la plaza -ni siquiera me miraba.
—¿Como?
—Se enteró -levantó sus hombros. —Sus amigas viven cerca de ahí y bueno, no sé bien como fue -largó un suspiro. —No me quiere ni ver, se enojó y me dijo de todo. Tiene todo el derecho pero yo no quería que pase esto -hizo una pausa y yo para este entonces ya me sentía mal. Él me miró a los ojos de golpe. —No es que lo digo por vos, ni por lo que pasó sino es que no lo merecía. Y yo con ella era muy unido, nuestra relación era muy unida y todo últimamente se fue al carajo -me miró con culpa y yo solo sentí como mis ojos se humedecieron pero él no se dio cuenta. —Estuvo para mi en todas, y me banco siempre igual que Nao que seguimos peleados -acarició su nuca y pude ver como en sus ojitos había algo de decepción, eso me había dolido un poco. Él tenía todo perfecto y llegué yo, cambiandole todo, yo no quería ser así. Con él no, era el momento de dar un paso al costado y dejarlo ser feliz de verdad, sin mi, tratar de una vez por todas superarlo o fingir que lo supere y dejarlo ir aunque no quiera pero si él no estaba seguro de quererme, no lo podía obligar.
—Creo que mejor es que tomemos distancia ¿No? -hablé con la voz un poco quebrada y él en ese momento se dio cuenta de mi tristeza. —No lo digo por mi, sino porque siento que queres de verdad a Lucía -deje una sonrisa amargada. —Aunque sea por un tiempo, para ver que pasa -mis ojos ya estaban llenos de lagrimas. Él solo se quedó mirandome sin entender, pensando en lo que había dicho, tragó saliva y desvió la mirada a un costado.
—Yo no quiero que vos estes mal -sus ojos se clavaron en mis ojos, moviendome el mundo, mirandome como extrañaba que me mire.
—Yo voy a estar bien si vos estas bien, y yo hoy no te veo bien y es culpa mía.
—No es así, yo si estuve con vos es porque lo decidí y no me arrepiento -me miró con cierta impotencia. —No quiero que nos dejemos de hablar, creo que podemos vernos y hablar como conocidos o algo -su voz sonaba un poco nerviosa. Yo solo le sonreí.
—Hablabamos por mensaje y vemos, porque hace rato salí del aula y creo que me van a matar -me pare y deje un beso en la comisura de sus labios, sorprendiendolo y arrepintiendome al segundo, porque habíamos acordado algo. Y que quedemos cara a cara, a centímetros y sea yo quien baje la mirada y rompa ese momento, él se pare y me susurre un " —Nos vemos", lo miré, sonreí y me fui caminando por el pasillo.
muy buen capitulo ... cada ves me gusta mas esta historia !!!
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