Todo se resumía en que eran las siete y cuarto AM de un domingo de abril, estaba en la orilla de mi cama tratando de despertarme, pensando otra vez que estaba en la clínica, mire hacia afuera y el clima era nublado, lo que se mezclaba con que no había amanecido del todo, sumándole que hacia un frío horrible. Me levante para caminar hacía el baño y al segundo recibí un mensaje de Fede.
"Estás?"
"Si Fede, recién me despierto. A que hora vienen?"
"Avisame cuando estés, voy con Caro"
"Ok, me cambio y te escribo"
Mi cuerpo obviamente no estaba acostumbrado a no desayunar, y me moría de hambre y lo peor es que parecía a propósito que mamá justamente haya hecho las compras, y la cocina este más llena que lo normal. Suspire y después de mandarle a Fede que ya podía venir, me sente en el sillón de casa a esperar. En ese tiempo que espere tuve miedo de que Pedro rechazara la sangre, y los nervios me pasaron a todo el cuerpo. Quería que aunque sea una vez, todo salga bien y sin problemas, porque todo lo absorbía mi cuerpo, ya que esta situación en parte me superaba, no sabía como controlarla. Me daba miedo el que va pasar...
Ya estaba sentada en los asientos traseros del auto donde adelante iban Fede y Caro que remaban el momento como podían, no era para nada lindo ir a donarle sangre a alguien como Pedro, no porque es Pedro, sino por lo que vale en mi vida. La clinica estaba casi vacía, y claro, un domingo de mañana solo se acude en situaciones extremas. La enferma que siempre nos atendio, me llevó hacia un cuarto donde solo había una camilla y un tipo de estante con distintas agujas. Esto, a diferencia de Pedro no me asustaba para nada, no habíamos tardado mas de cinco minutos y yo ya estaba con un algodón en mi brazo izquierdo terminando de hablar con la mujer que me atendió.
Habían pasado un par de horas, a decir verdad eran las once AM y justamente el horario en que "mi sangre iba ser de Pedro", claro que iba ser algo rápido, sin mucha importancia para quien lo hacia. Pero una que estaba afuera, moría de nervios porque no quería que pase de nuevo lo que ya pasó, y recién de noche íbamos a tener resultados si aceptaba o no su cuerpo lo donado. Apenas la enfermera salió nos comunicó que la transfusión había salido perfecta, solo teníamos que esperar la respuesta de él, o bueno, su cuerpo. Y así pase el día yendo y viniendo, mamá o Delfi trataban de despejarme para que la espera se haga mas corta, varias veces lo lograron.
Cuando llegó la noche, bueno, en realidad eran las 20.16 PM, una doctora distinta a la que ya vimos, entró a la habitación de Pedro, donde estuvo alrededor de veinte minutos (cada segundo se hizo eterno), la vi salir con una sonrisa leve en sus labios y se acercó a Ana, por lo que yo y los hermanos de Pedro nos acercamos intuitivamente.
—Bueno ¿Son todos? -nos miró. —Quiero darles la noticia de que el paciente aceptó la sangre a la perfección, su cuerpo evoluciono como queríamos que lo haga. Y esto abre la puerta a que en menos de lo programado pueda volver a estar conciente ya que la sangre dada es suficiente para que el paciente pueda retomar minimamente eso, son excelentes noticias -Ana, que al parecer la conocía al igual que el resto de su familia, la abrazaron. Yo no podía controlar mi felicidad y solo me quedé parada, a un costado algo alejada. Le mande un mensaje a mamá avisandole que todo había salido bien, mejor de lo que pensaba. Iba llamarla pero un abrazo de Sonia, la hermana de Pedro, me distrajo, después llegó el de Fede, Ana y todos, lo que me dio algo de verguenza. Aunque a los pocos minutos desaparecieron rápidamente ya que Horacio, al parecer había tenido una evolución importante y los médicos se lo comunicaron. Por ahora, todas buenas noticias.
*****
Casi eran las ocho de la mañana de un lunes lluvioso, me encontraba en el auto de papá llegando al colegio, como si fuera un día normal. Obviamente no por decisión mía, sino por la de mis padres para que me distraiga un poco y recomendación de la familiade Pedro. Les había rogado faltar solamente hoy, ya que a las 12.30 del mediodía el doctor daría un parte médico sobre cómo se encontraba actualmente Pedro y como dijo ayer la doctora, mi corazón estaban demasiado ilusionado con que él se despierte pero no me dejaron faltar, y acá estoy. Del grupo de amigos de Pedro vinieron solamente dos, y de mis amigas solo Camila. Ella trato de sacarme un par de sonrisas, no porque esté seria o deprimida sino por la situación que pasaba.
Eran las 12.29 exactas, y después de haber visto el reloj de mi celular durante veinte minutos, le mande un mensaje a Fede preguntandole si había noticias, pasaron diez minutos y no tuve respuestas. Lo peor era que todavía faltaba media hora para salir del colegio, empezaba a desesperarme por cada minuto que pasaba, y mi cabeza que me repetía que podía ser una noticia o muy buena o muy mala para que no me responda. Mi amiga me hacia el aguante como una genia y no se como hizo pero me distrajo hasta que se hizo la hora de salida, donde le pedi que me acompañe hasta la clínica, lo que aceptó sin dudar, y en menos de veinte minutos estábamos ya llegando.
gracias por esperar y leer ☺☺☺
hay que pasara me tenes con intriga
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