La habitación de Pedro quedaba al final del pasillo (era bastante largo) y luego dos puertas a la derecha, le pedí a Camila que esperara en los asientos que yo, cuando sepa si había noticias, volvía. Apenas doble vi a el doctor hablando con Fede, él lo escuchaba atentamente, por lo que antes de que me vieran me apoye sobre la pared escondiendo mi cuerpo aunque a la vez trate de escuchar lo que decían ya que no estaban lejos de mi, en realidad, solo nos separaban dos sillas y obviamente, que yo esté en otro pasillo. La cara de Fede se veía tensa, no dejaba de mover sus manos y el doctor seguía hablandole, cual máquina que hace su rutina, mientras a la vez miraba una planilla que tenía en sus manos. Trate de ver si había alguien más pero no pude ni siquiera diferenciar si el cuarto donde se encontraba Pedro estaba abierto. Por lo que me dispuse a escuchar.
—Tiene que pensar que podría ser peor... No sabemos especificarle tiempo y hora pero si que va pasar, hay que tener paciencia y tranquilizarse. Él ahora va estar un muy perdido, traten de no abrumarlo porque es peor. Si están calmados va ser mucho mejor, ahora lo que vamos hacer es un par de estudios psicológicos y quizá mas tarde pueda entrar alguien ¿Si? Solamente uno o dos, porque tienen que pensar que no se acuerda de nadie... -y mi corazón, mi cuerpo, mi tiempo se paró en seco en ese momento. Mi seño se frunció, mire hacia abajo tratando de asumir lo que había escuchado, mis ojos no podían fijarse en un lugar y obviamente en mi garganta se formó un nudo pero no llore, porque al no aceptar lo que había escuchado, no podía transmitir ningún sentimiento. Apoye mi cuerpo entero sobre la pared demasiado fría, dejando todo mi peso en el para después de varios segundos, que se hicieron eternos, me tape la cara con mis manos dejando caer no una ni varias, sino muchísimas lágrimas a pesar de que sabía que esto era una gran posibilidad porque había un 95% de que su cuerpo sufra secuelas, y no me permitía o no podía digerir lo que pasaba, porque la mezcla de miedo, angustia, desesperación o lo que fuera, ya que ni siquiera podía describirlo, invadía mi cuerpo. No sabía como reaccionar, como seguir porque ¿Que hay que hacer en casos así? El dolor era mas grande que yo, me saturaba, todo se me iba de las manos. Y después de unos cuantos segundos, como si mi cerebro fuera algo automatico pensé en que si seria amnesia o perdida de memoria completa, los dos eran horribles pero si había que elegir entre lo malo y lo peor, se elige lo más leve. Inhale y exhale tantas veces que perdí la cuenta, y como si fuera algo del destino apareció Fede a mi derecha con una mirada que no le hacia falta estar acompañada de palabras. Caminó por al frente mío para apoyar, al igual que yo, su cuerpo en la pared y rascar su nuca para después bajar la mirada. El silencio inundaba el lugar porque no se necesitaba hablar, porque yo ya sabía que tenía Pedro y a él, al parecer, la situación lo superaba. En estos días había sido el sostén de su familia, de Ana, vivía básicamente en el hospital para estar al tanto de todo, y seguramente no tenía tiempo para su dolor, porque a todos nos dolía, y se necesitaba llorar porque de alguna forma se desahogaba ese sentimiento en el alma.
—¿Ahora como está? -lo mire de reojo, con una voz tratando de sonar clara.
—Los médicos le están haciendo algunos estudios normales, y preguntas... Pueden dejar pasar a alguien, capaz dos, si queres... -y nuevamente mi corazón se paró, porque el miedo cubrió cada centímetro de mi cuerpo. Haciendome tragar saliva en forma excesiva.
—Yo... Fede, no sé. No sé si puedo aguantar todo esto.
—Avisame cualquier cosa... -asentí y vi como después de un rato, se fue sin decir nada. Suspire, refregue con mis manos mi cara como asimilando lo que pasaba, o paso. Camine por el pasillo, para llegar hasta los asientos donde Cami estaba usando su celular. Solamente me sente, me miró, la mire.
—Tiene amnesia -hable de golpe, sin voluntad, con una voz fría, porque no tenía otra opción aparte de esta. Porque ya estaba cansada de llorar, no quería ni podía vivir haciéndolo. Siempre, como me repetia Pedro cuando estábamos juntos, había que ver el vaso medio lleno, ya que podía ser peor, mucho peor. Por lo que prefiero pensar así, a pesar de la bronca y la tristeza, y claramente la desolación (no saber cómo seguir). Ella se quedó helada al escucharme, así que solo me abrazo. Y esto también dolía, porque me tenia aunque sea un poquito de lástima.
—¿Y ahora? -su cara era de tristeza, claramente fue un balde de agua fría. Ella era, o es, amiga de Pedro y eso de alguna u otra forma le afectaba.
—Fede me dijo que le iban hacer algunos estudios, en un rato capaz dejan pasar a alguien. Y yo... Yo no sé si aguanto todo esto Cami...
—Pau, aguanta hasta donde tu cuerpo te deje. Si no podes verlo en esa situación no te expongas, por el bien tuyo...
—Quiero verlo pero no sé si va ser lo mejor -suspire y baje la mirada
—Hace lo que sientas en el momento pero no te expongas a pasarla mal ¿Si? -asenti y volvimos a abrazarnos.
Después de unos veinte minutos, le dije a Cami que vuelva a su casa, yo me iba quedar un tiempo más, primero se negó porque no quería que quede sola pero yo, mas o menos la obligue. Estaba demasiado inquieta al ver que Ana había entrado al cuarto de Pedro y que al abrir la puerta yo lo vea, por menos de tres segundos, recostado en el respaldo de la cama mirando la nada misma. Y que después de diez minutos salga de nuevo ella, con una cara neutra, ni buena ni mala, ya que me la imaginaba peor. Fede y Caro me miraron, preguntandome si iba entrar o no, ya que ellos me dijeron que no querían estar ahí adentro con él en la situación que estaba. Suspire y mi piel se erizo, asenti porque quizá mi inconciente me decía que me arriesgue. Que a las cosas malas también había que hacerle frente, y mientras estos pensamientos pasaban por mi mente me encontraba frente a la puerta, girando el picaporte.
Wow me encantó el capítulo! Escribís muy bien
ResponderBorrarOoohh noo por que?? Pobre.. :(
ResponderBorrarmuy buen capitulo.. muero x el proximo
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