lunes, 2 de febrero de 2015

Capítulo 38

Fue inevitable no llorar apenas pise el cuarto. Sentí que el tiempo paró cuando conecte mi mirada en el, y también como algún tipo de clip, paso por mis ojos con toda nuestra historia, desde el principio, desde que lo vi por primera vez en la escuela primaria riendo con sus amigos el primer día de clases en tercer grado, hasta el día de hoy con los reencuentros, las peleas, las bipolaridades, todo. Mi cabeza se nubló al verlo postrado en una cama rodeado de máquinas, dependiendo de un respirador artificial con suero conectado al brazo que no sufría la quebradura. Mirar su cara y ver un tajo, no tan grande, en su mejilla izquierda que era cubierto por la poca barba que tenía. Otra lastimadura entre el cuello y el pecho, que era más que nada una quemadura, todo esto también me dolía a mi. Mire para la derecha donde estaba la máquina de palpitaciones, y sentí el vértigo más grande de mi vida. Volví mi mirada a él porque lo necesitaba, necesitaba disfrutarlo aunque sea así. Sonreí amargamente y limpie las lagrimas que ya habían caído desde mis ojos.

–Hola Pepe... Hoy te estoy hablando porque sé que me escuchas, tanto que me decías que las personas cuando están así escuchan igual que les hablan. Me acuerdo, vos me porfiabas que de chiquito te operaste y te acordabas todo, yo te peleaba porque vos en ese momento no estabas inconsciente y bueno, ahora sí lo estás pero yo creo en vos, y en que me vas a escuchar aunque no me hables con tu voz que amo tanto, aunque no me mires con tus ojos que me dan tanta paz ni me des un abrazo como solo vos sabes dar pero no importa porque... ¿Sabes que? Estamos todos acá sabiendo que vas a salir de esta, porque sos un chico fuerte, mi chico fuerte. Yo sé que estas luchando ahora, y aunque no sé porque esto horrible te pasó a vos te tenes que fortalecer, tenes una vida por delante, te mereces lo mejor. Tenes que ser fuerte para que tu cuerpo acepte la sangre que te vamos a donar, porque yo también soy 0+ por si no sabias. Hoy por si no te acordas es 29 de marzo, si 29 como todos nuestros aniversarios si seguiriamos siendo novios, cumpliriamos dos años y diez meses desde que me lo propusiste oficialmente, aunque todo empezó gracias al piquito que nos dimos a los once -cerre los ojos y mire hacia arriba. —Dale, zafa de esta. Te prometo que voy a dejar mis histeriqueos, mis celos por nada, mis presiones, mis mil maneras para que vuelvas a estar conmigo, voy a dejar que seas vos, te prometo que voy a cantar todo el día con vos Ciro y voy a idolatrar a Ismael Serrano, te prometo que por vos, no sé, amo a river, amo mirar futbol. Te prometo todo chueco -entrelace nuestros dedos con fuerza mientras mordía mi labio inferior con fuerza para no llorar peor. —¿Te acordas cuando me dijiste que estemos juntos en las malas a pesar de todo lo que pase? Bueno, estoy acá. Estemos juntos, recuperate, vos podes. Podemos superar todo, cualquier cosa, y si no podemos podes ser feliz con quien vos te lo propongas pero acá, con las personas que te quieren porque yo sé que te vas a despertar y vas a jugar al futbol de nuevo, vas a seguir siendo el nene mimado por Ana, vas a seguir con tus bipolaridades porque así te elijo yo, y te voy a elegir siempre con tus defectos que para mi son virtudes, porque ese año que estuvimos separados fue horrible, y no quiero dejarte ir de nuevo -mis mejillas eran un río de lagrimas. —Que no se te cruce por la cabeza dejarme sola, por favor. Te amo, te amo, te amo -y me abrace a él, a su cuerpo, acariciando con fuerza su mano porque esto era horrible, porque tener esta impotencia era desgarrador al alma, no poder hacer nada, porque no querías perderlo de esta forma. Y deje pasar el poco tiempo que seguramente me quedaba llorando, sin fuerzas, sobre él. Hasta escuchar un golpe detrás de sola puerta en señal de que mi tiempo ya había pasado.

—Se cumplió el tiempo señorita...
—Ahora salgo -mi voz fue casi un susurro aunque la enfermera pudo entender. Me senté derecha nuevamente en la silla y acaricie despacio su mejilla, no lastimada. —Te amo ¿Si? Dale, despertate que yo voy a estar siempre acá, esperandote -para al segundo dejar un beso suave en su mejilla y pararme, caminar hasta la puerta, darme vuelta y mirarlo por última vez. Cuando salí todas las miradas fueron hacia mi, trague saliva al ver a Lucía hablando con Nacho también llorando, yo solo trague saliva y baje mi mirada ya que seguramente mi cara no era la mejor. También vi a Fede mirandome como preguntando si necesitaba ayuda, yo negué y fui directo al baño de mujeres porque me tenía que lavar la cara, para refrescar mi cabeza que no podía parar de pensar, parecía que iba a explotar. Solo inhale y exhale, tratando de calmar mi cuerpo y toda mi tensión. Me mire al espejo y sentir que mis ojos no dejan de estar inundados de lagrimas ni un segundo, aunque lo intente.


*****


Habían pasado un par de horas, y no teníamos noticias de cómo estaba Pedro. Simplemente no había mejoramientos aunque tampoco empeoró, lo que nos dijo el doctor es que tiene traumatismo de cráneo nivel 5, casi el peor (eso fue balde de agua fría) también nos aviso que mañana a primera hora teníamos que venir a donar sangre porque sino el cuerpo de Pedro iba ir dejando de responder de a poco (otro balde de agua fría) aunque nos dijo que no había alcohol en la sangre, ni tampoco en el resto del cuerpo encontraron restos tóxicos de algo que pueda afectarlo, algo que me pareció una buena noticia, entre tantas malas, fue que el cigarrillo no le había dejado consecuencias. hasta ahora. Me habían ofrecido comer un par de veces a las que todas respondí con un no, hasta los amigos de Pedro me habían invitado porque en todo el día no tome mas que agua. Sentía que no me entraba nada en mi estómago, y una de las causas era ese nudo en la garganta que aunque llore no se iba. Como eran las 20.37 pm decidí dormir un rato, sobre los asientos ya que tenía pensado pasar la noche ahí y mañana sábado volver a casa para darme una ducha. 

5 comentarios: